1 de agosto de 2008

VIAJE

Imagen de Carlos Castañeda

A veces ocurre que ante un cruce de caminos debemos reflexionar, debemos madurar la elección de seguir por el este o por el oeste. Antes de iniciar de nuevo la marcha, de emprender el viaje, debemos estar seguros o convencidos de la senda a seguir. Pero esto solamente ocurre a veces y la inmensa mayoría de las ocasiones (hablo por mí) me dejo influir por el instinto, por ese sexto sentido tan difícil de explicar.

Sí. Cogeré aire de nuevo, acomodaré la mochila a mi espalda, beberé un poco de agua fresca y emprenderé viaje, porque jamás supe estarme parado, porque jamás quise estarlo. Agradecido por la oportunidad de proseguir, sólo os diré que me internaré en el bosque, en el bosque frondoso y fresco y seguiré hacia mi norte.

Hasta pronto. Sabréis de mí. Os lo aseguro.