24 de diciembre de 2008

MORIRÉ

Moriré,
no es un presentimiento.
Moriré, sí,
pero juro que volveré
a nacer
para vivir
la vida que más amo,
contigo.
Y en ese alumbramiento,
amor,
la sonrisa que te guardo
inundará la estancia
de entrega,
de pasión.
Moriré,
es una constatación,
pero mientras siga vivo
quiero seguir amándote
este segundo,
y el siguiente,
y el siguiente,
y el siguiente...

20 de diciembre de 2008

OLORES

Fondo musical "Midnight in the temple of Baal" de David Antony Clark

En la oscuridad de aquella estancia, amparado en las sombras, oculto a tu mirada, te observaba y tu cuerpo desnudo se contorneaba. Bailabas con la luz de la luna. Los aceites y perfumes extendidos por tu piel reflejaban la pasión con la que te movías y los olores de la danza llegaban a mí. Ardía de locura, de deseos, por salir de mi escondite y mostrarme.

Exhausta, con tu cuerpo empapado, caíste sobre las almohadas y la luna se encaprichó en fijar sobre tus pechos aquella luz plateada. Avancé un paso, pero me detuve para contemplar la maravilla de tus sombras. Quise que el tiempo se detuviese, pero mi presencia ya te había alertado.

Con una sola mirada supe que me invitabas a sumergirme en la mezcla de olores que tu piel anhelaba...

5 de diciembre de 2008

CANTO

Para Sol_
Fondo musical "Appalachian morning" de Paul Winter
Mi canto
es una sinfonía de luz
y en mi canto
amo tanto la vida
como el viento
cuando atraviesa los bosques profundos;
y en la pesada calma
de las tardes
antes de la tormenta
vuelvo mi canto
hacia los colores de tu presencia,
para hablarte
de las maravillas
que he vivido,
en la oscura tiniebla
y en la cegadora luz,
para decirte
que el tiempo ya no me importa
porque mi canto
es un canto feliz.

1 de diciembre de 2008

SUEÑO CONTIGO

Fondo musical "Sueña conmigo" de Jaime Helios
Se disiparon por fin
las sombras de la noche
pero en mi corazón
persiste la oscuridad,
y el frío tormento
que me aleja de tu presencia
me ata al salvador recuerdo
de tus cálidos abrazos.
Cómo puedo olvidar aquellos ojos,
la mirada tan tierna,
que decidiste ofrecerme
la primera noche
en que nos entregamos la inocencia,
nuestras manos buscando,
los besos ardientes de nuestras almas.
Yo sigo amándote
y sueño contigo... para siempre.